El Deporte en Telde dice «No a la Guerra»

Izel Telde.

La Concejalía de Actividad Física y Deportes, junto a los clubes deportivos, deseamos transmitir a la ciudadanía nuestro rechazo y repulsa por la invasión de Ucrania, un país soberano y democrático, por el ejército ruso, con la connivencia del gobierno de Bielorrusia.

Repudiamos estas acciones y comportamientos belicistas, el abuso de poder verbal o físico, impulsado por el egocentrismo desmedido, destinado a limitar los derechos y las libertades de un país y un pueblo que tiene todo el derecho a diseñar su futuro y a elegir su destino.

En estos últimos días presenciamos y asistimos consternados, a través de las imágenes que nos llegan desde los medios de comunicación que cubren el conflicto, a la huida de miles de familias, niños, mujeres, hombres y ancianos, forzados a abandonar, en muchos casos a seres queridos, y sus hogares dejando a sus espaldas enseres, recuerdos y afectos.

Unas consecuencias de las que ya somos testigos con enormes colas de ucranios y ucranias buscando asilo en los países del entorno y que también tendrá consecuencias en su salud mental, sobre todo para los más pequeños. Varias ONGs anticipan que 7,5 millones de niños y niñas se verán afectados por las operaciones militares.

Esta guerra, como todas, solo genera muerte, miseria y odio que recordarán generaciones venideras. Por ello, reiteramos nuestra condena al gobierno ruso, presidido por Vladimir Putin, y condenamos su clara voluntad de doblegar a nuestros vecinos europeos por la fuerza.

Debemos mandar un mensaje de paz y a través del deporte se puede y debe jugar un papel útil en la crisis actual con iniciativas concretas, sin demora, y apoyándose principalmente en los deportistas.

Es un mensaje solidario y de paz, el abrazo que se dieron en los últimos Juegos Olímpicos de Invierno de Pekín el ucraniano Oleksandr Abramenko y el ruso Ilia Burov cuando el primero ganó el oro en esquí acrobático días antes de la invasión rusa de Ucrania, lanzada el pasado 24 de febrero.

Olvidar el poder de esa imagen, es olvidar la fuerza del deporte y su capacidad para mover las líneas, sería olvidar que el deporte, por su neutralidad, equidad y universalidad, es un magnífico vector para crear el diálogo y favorecer la paz.